En muchas ocasiones se ha comentado que Youtube venció a Google Vídeo por unos centímetros de pantalla. Aquí tenemos otro ejemplo: el sitio de Bling H2O.
Cuando un usuario visita la página de inicio de esta marca de agua embotellada, se encontrará lo siguiente:
Al parecer, al margen de las evocaciones que pueda conseguir la imagen central, su objetivo es servir de escaparate de los productos de la empresa. Pero, ¿qué sucede si nos desplazamos hacia abajo?
Que el objetivo va más allá. El sitio incluye un comercio electrónico y, por el tamaño del botón Comprar, parece que es esta la finalidad última de la web.
La empresa ha hecho los deberes en el sentido de definir cuál es su estrategia online: la venta electrónica. Pero, por unos centrímetros de pantalla, la acción principal del sitio pasa totalmente desapercibida. El usuario pueda obviar el canal de venta.
Es decir …
Antes de lanzar una web, es necesario comprobar cómo se visualiza en varios navegadores y con varias resoluciones de pantalla para determinar cuál será la mejor disposición y colocación de los elementos clave.






Junio 16th, 2009 at 0:11
Uff, que dolor, ahora vas y pruebas y chequeas que el sitio web se ve bien en: 4 navegadores distintos, 3 sistemas operativos diferentes, versión móvil, versión iphone, versión android…
Junio 17th, 2009 at 23:39
Ciertamente es un dolor de cabeza para los desarrolladores el tener en cuenta absolutamente todos los entornos de interacción que pueden darse.
Pero, sí que es cierto que, en este caso, navegues con el que navegues (en versión escritorio) el botón “Comprar” no se termina de ver entero.